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martes, 29 de abril de 2008

Las fontanelas

La fontanela es una zona del cráneo de un recién nacido que no está cerrada completamente por el hueso y en la que se nota el latido del bebé al tacto.


Existen cuatro fontanelas en el cráneo:


La fontanela anterior o bregmática que normalmente se cierra antes del año y medio, la fontanela posterior o lamboidea (tiene forma de la letra lambda) es más pequeña y suele cerrarse antes de los 4 meses, la fontanela esfenoidal que cierra aproximadamente en 3 meses, y la mastoidea que cierra en 2 meses aproximadamente.

Las fontanelas permiten que el cráneo del feto se "aplaste" cueando está naciendo. De no ser por las fontanelas de los bebés, el parto sería muchísimo más complicado, aumentando la posibilidad de que el feto y/o la madre mueran al momento del parto.






MECANISMOS DEL TRABAJO DE PARTO

El mecanismo del trabajo de parto es la serie de movimientos que realiza la presentación durante su tránsito por el canal del parto. Las etapas de que consta este mecanismo, en una presentación cefálica de vértice, son las siguientes:

1.Encajamiento:
Flexión.
Orientación.
Asinclitismo.
2.Descenso
Rotación interna
3.Expulsión o desprendimiento.
Extensión.
Restitución.
Rotación externa.
Desprendimiento de los hombros.
Nacimiento del resto del producto.

Encajamiento
Es el proceso dinámico mediante el cual el polo cefálico del producto, que se encuentra por arriba del estrecho superior de la pelvis, desciende y penetra en la excavación pélvica. Para que ocurra el encajamiento, se requiere flexión, orientación y asinclitismo. Este fenómeno puede ocurrir durante las últimas semanas de la gestación o presentarse ya una vez establecido el trabajo de parto; generalmente el encajamiento ocurre con la sutura sagital transversa con relación a la pelvis materna.

Flexión
Para que el feto descienda en la excavación pélvica necesita flexionar el polo cefálico, para ofrecer sus diámetros menores; esto ocurre cuando la cabeza fetal encuentra una resistencia, que puede estar dada por las paredes de la pelvis, el suelo de la misma o por el cérvix. La presión de la contracción uterina se transmite a través de la columna vertebral, y hace que se flexione la cabeza a nivel de la articulación occipitoatloidea, la cual actúa como palanca de primer grado. Es por este mecanismo que el mentón del feto es comprimido contra su tórax y el diámetro boccipitobregmático es sustituido por el diámetro occipitofrontal.

Orientación
En el estrecho superior de la pelvis, la cabeza fetal tiende a orientar su diámetro mayor (occipito-frontal) con uno de los diámetros mayores de la pelvis (oblícuos); este movimiento obedece a la Ley de Selheim, que refiere que “dos óvalos desiguales únicamente pueden quedar orientados conjugando sus ejes mayores”.

Asinclitismo
La sutura sagital del feto frecuentemente se encuentra desviada hacia el promontorio o hacia la sínfisis púbica; esta desviación hacia la parte posterior o anterior de la pelvis recibe el nombre de asinclitismo; si esta sutura sagital se encuentra más cerca del promontorio, el parietal anterior se presenta hacia los dedos del explorador y este proceso es conocido como asinclitismo anterior; si por el contrario, la sutura sagital se aproxima hacia la sínfisis del pubis, lo que se presenta a los dedos del explorador sería el parietal posterior, por lo que estaríamos hablando de un asinclitismo posterior; durante el trabajo de parto siempre debe existir un ligero asinclitismo para que de esta manera se aproveche al máximo la cavidad pelviana.
Para entender con claridad el mecanismo del asinclitismo observemos lo siguiente: si queremos introducir un libro en una caja de tamaño justo, es más fácil meterlo si se inclina, es decir introducirlo asinclíticamente.
En el estrecho superior de la pelvis, la cabeza fetal tiende a orientar su diámetro mayor (occipito-frontal) con uno de los diámetros mayores de la pelvis (oblícuos); este movimiento obedece a la Ley de Selheim, que refiere que “dos óvalos desiguales únicamente pueden quedar orientados conjugando sus ejes mayores”.

Descenso
Este movimiento se debe a diferentes fuerzas como son: la presión ejercida por el líquido aminiótico, la presión ocasionada por la dinámica uterina sobre el feto, la contracción que ejercen los músculos abdominales maternos y por último la extensión y alineamiento del cuerpo fetal. Cuando se produce el descenso del feto hacia la pelvis, al llegar el vértice de la presentación cefálica al piso muscular del periné, tiende a orientar su diámetro mayor (occipitofrontal) en ese ángulo quedando conjugado con el diámetro anteroposterior de la pelvis. Es ese momento el diámetro biparietal del producto coincide con el diámetro biciático.

Rotación interna
Este evento ocurre al girar la cabeza fetal en el interior de la pelvis, el occipucio se va moviendo hacia la sínfisis del pubis o hacia la cavidad el sacro tratando de regresar a su posición original. Este giro es de 45º en las variedades anteriores, de 90º en las transversas y de 135º en las variedades posteriores.

Expulsión o desprendimiento
Se trata de la salida del feto, para lo cual se necesitan los siguientes movimientos:

Extensión. Este movimiento ocurre cuando la presentación fetal alcanza la vulva y el occipucio entra en contacto directo con el borde inferior de la sínfisis del pubis; al ser empujada la cabeza hacia el suelo pelviano, la fuerza ejercida por la contracción uterina actúa dirigiendo la presentación hacia atrás; pero la resistencia del piso pélvico hace que ésta se vaya hacia adelante, la conjunción de estas fuerzas hace que se provoque la extensión la cual sigue la curva de Carus.

Restitución. Es el movimiento que realiza la cabeza fetal una vez que se encuentra en el exterior, y de esta manera puede guardar su relación anatómica con los hombros. Este movimiento es inverso al que realizó durante la rotación interna.

Rotación externa
Este movimiento ocurre inmediatamente después de la restitución, haciendo que la sutura sagital vaya a una posición transversa; este movimiento corresponde al movimiento del cuerpo fetal y ocasiona que el diámetro biacromial se relacione con el diámetro anteroposterior del orificio de salida y así facilitar la salida de los hombros.

Expulsión de los hombros
Al terminar la rotación externa el hombro anterior desciende y se apoya en el arco subpúbico de la pelvis, lo cual permite que con facilidad el hombro posterior se deslice por la concavidad sacra; esto básicamente ocurre por la tracción que ejerce el obstetra, ayudado por las contracciones
uterinas y la fuerza de contracción de los músculos abdominales.
El hombro posterior es el primero que sale, y a continuación sale el anterior. Expulsión del resto del cuerpo fetal. Al salir los hombros prácticamente cesa el obstáculo para la salida del producto, ya que, en condiciones normales, el abdomen, la pelvis y los miembros inferiores, gracias al tamaño de sus diámetros.

Distocias del Parto

Distocias del parto:

El parto no es siempre un fenómeno normal, con frecuencia, los múltiples factores que participan en su evolución se perturban y destruyen la armonía necesaria, convirtiéndose en patológico.
Los disturbios que comprometen la marcha normal del trabajo de parto son las distocias de parto.

Las distocias pueden ser resumidas así:

a) Disturbios de la fuerza impulsora:

distocias dinámicas;
hipodinamia
hiperdinamia
incoordinación
gradiente invertido

b) Alteraciones del canal de parto:

distocias óseas
distocias de las partes blandas:
- cervical - funcional
- anatómica
- vagino perineal
- tumor previo

c) Alteraciones del feto:

distocias ovulares
exceso de volumen fetal


De estas distocias muchas pueden ser secundarias al uso inadecuado del bloqueo peridural, como las hipodinamias secundarias al bloqueo, especialmente cuando se utilizan AL con epinefrina; el aumento del tono uterino provocado por altas concentraciones de lidocaína, que actúa aumentando el tono del músculo uterino por acción directa; el relajamiento prematuro y excesivo del periné que no permite una adecuada rotación de la presentación fetal para ir adecuando sus diámetros a los del canal del parto; etc.
El bloqueo peridural y las distocias:

Cuando se habla de bloqueo o analgesia peridural, la mayoría de los autores se refieren a las posibilidades y los beneficios que brinda la técnica en relación a la analgesia, Basándonos en los efectos del bloqueo peridural, que muchas veces, como hemos visto, son cuestionados por ser causa de distocias, tenemos la posibilidad de modificar ciertas distocias mediante el uso adecuado del bloqueo peridural.

Depresión Posparto

Consume la misma energía ser radiante, ser divino, ser digno, ser santo, ser saludable y ser feliz, como la consume ser negativo y estar deprimido...
Yogui Bhajan


La siguiente investigación aborda un tema que es relativamente nuevo y poco conocido, pero que ha afectado a generaciones de mujeres desde hace mucho tiempo: La Depresión posparto. Que es una condición medica seria que afecta a una de cada ocho mujeres después de dar a luz.

Debido a la magnitud de este problema, es muy importante que la sociedad lo conozca e identifique como tal, para así saber prevenirlo o tratarlo sin confundirlo con otros problemas que afectan a la mujer actual.


Depresión Posparto

La depresión posparto consiste en el desarrollo de una depresión en la madre tras el nacimiento de su hijo. A veces, esta depresión puede tener una fácil explicación, bien porque el hijo no ha sido deseado o porque no es normal físicamente. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones la depresión parece no tener sentido: Deseaba tanto tener este hijo y ahora que lo tengo me siento completamente desdichada, ¿Qué me está pasando?, El parto fue magnífico, mucho mejor de lo que esperaba, y todo el mundo se portó maravillosamente conmigo, especialmente mi marido. Yo debería dar saltos de alegría, Tenía miedo que el bebé tuviera algún defecto al nacer, pero es perfecto, Entonces, ¿Porqué no lo estoy disfrutando?, Quizás no sirvo para ser madre.

La depresión posparto es un tema que ha empezado a conocerse por la sociedad desde la década de los años 80, sobre todo en países desarrollados, “desafortunadamente en países como el nuestro existe muy poca información y conocimiento sobre el tema, lo que causa un problema muy grande entre las mujeres que cada vez más se enfrentan a una vida familiar y laboral muy exigente”. Los expertos médicos creen que los cambios en las hormonas de la mujer después del parto pueden causar la depresión después del mismo y que las mujeres que han sufrido de depresión en algún momento en sus vidas tienen un riesgo mayor de sufrir esta enfermedad.
No obstante este no es un tema nuevo, aunque la información sobre el mismo y el reconocimiento de este como tal ha salido a relucir entre las personas desde hace poco tiempo.


La depresión en el puerperio ha dado lugar a múltiples investigaciones desde esos tiempos, ya que en el embarazo y la etapa que le sigue constituyen modificaciones biológicas profundas de alteraciones patológicas (neuro-endócrinas, metabólicas y traumáticas).Desde los primeros relatos de estos trastornos se han multiplicado los estudios, que se podrían clasificar como estudios destinados a aislar factores externos en la vida de la mujer, los cuales pueden ser problemas de pareja, económicos o personales tales como ser una madre soltera o no tener apoyo por parte del padre por ejemplo, y estudios destinados a determinar características de factores genéticos o de antecedentes depresivos en la misma mujer o en otros miembros de su familia.

Existen tres tipos de DPP que las mujeres pueden tener después de dar a luz:

Baby blues
Son padecidos por muchas mujeres en los días inmediatamente después del alumbramiento. Una nueva madre puede tener súbitos cambios en el estado de ánimo, como sentirse muy feliz y de repente sentirse muy triste. Tal vez llore sin una razón y se sienta impaciente, irritable, inquieta, ansiosa, sola y triste. Los baby blues pueden durar sólo unas horas o hasta 1 a 2 semanas después del parto. Los baby blues no siempre requieren de tratamiento por parte de un médico. A menudo, ayuda integrarse a un grupo de apoyo de nuevas madres o hablar con otras madres.

Depresión posparto (DPP)
Puede suceder unos días o incluso meses después del alumbramiento. La DPP puede ocurrir después del nacimiento de cualquier hijo, no sólo del primero. Una mujer puede tener sentimientos similares a los que se experimentan con los baby blues - tristeza, desesperanza, ansiedad, irritabilidad - pero los siente con mucho más intensidad. La Depresión Posparto a menudo evita que la mujer haga las cosas que necesita hacer diariamente. Cuando la capacidad de una mujer para realizar sus tareas resulta afectada, esto es una señal segura de que necesita ver a su doctor de inmediato. Si no recibe tratamiento para su DPP, los síntomas pueden empeorar y durar hasta 1 año. Aunque la DPP es una condición seria, puede ser tratada con medicamentos y asesoramiento, también ayuda que la madre tenga apoyo en las tareas del hogar por parte de su familia, y que converse con otras madres acerca de la maternidad y de este tema en particular, es muy importante saber detectar estos síntomas, pues la poca información acerca de este tema, a menudo provoca que las personas allegadas a la madre no entiendan el sentir de la mujer y resten importancia a la situación, esta es una de las causas mas frecuentes que desencadena un tipo de depresión mas prolongada y por consiguiente mas peligrosa para la madre y el bebe.

Psicosis posparto
Es una enfermedad mental muy seria que puede afectar a las nuevas madres. Esta enfermedad puede suceder rápidamente, con frecuencia dentro de los 3 meses después del alumbramiento. Las mujeres pueden perder el contacto con la realidad pues se encontró en las pacientes psicóticas tendencia a trastornos de conducta, como el deseo de abandonar el niño, negar su maternidad o intentar, por ejemplo, sofocar el bebé en algunas oportunidades. también a menudo tienen alucinaciones auditivas (escuchar cosas que no están sucediendo realmente, como oír hablar a una persona) e ilusiones (ver las cosas de manera distinta a la realidad.) Las alucinaciones visuales (ver cosas que no existen) son menos comunes. Otros síntomas incluyen insomnio (no poder dormir), sensación de nerviosismo (agitación) y enojo, así como sentimientos y comportamientos extraños. Las mujeres que padecen de psicosis postparto necesitan tratamiento de inmediato y casi siempre requieren de medicamentos. Algunas veces las mujeres tienen que ser internadas en un hospital ya que están en riesgo de hacerse daño a sí mismas o a otras personas.


Por: Mayrititita_Rdz.

Bibliografía:

Estilo de crianza en madres con depresion postparto.Actas Luso Esp Neurol Psiquiatr Cienc Afines. 1998 Mar-Apr;26(2):104-10. Pedros R., Tomas P., Gomez B., Leal C., Garcia I.

Variables asociadas al riesgo de depresion posparto. Edinburgh Postnatal Depression Scale.Aten Primaria. 2002 Jun 30;30(2):103-11. Sierra M., Carro G., Ladron M.

Depresion posparto en el Area de Salud de Toledo.Aten Primaria. 1999 Sep 15;24(4):215-9. Sebastian R., Mas L., Martin B., Raja C., Izquierdo Z., Valles F., Metola G.

Depresion posparto.Med Clin (Barc). 2003 Nov 15;121(17):673-5. Arbat A., Danes I.